La creación de prompts, indicaciones que entregamos a los grandes modelos de lenguaje para que lleven a cabo una tarea en la herramienta de IA, no está exenta de esfuerzo. Los enfoques en el Prompt Engineering son determinantes a la hora de comunicarnos con la IA y obtener sus respuestas y especialmente en el uso de Microsoft Copilot, ya que ofrece la posibilidad de interconectar infinidad de datos empresariales internos y externos.
La integración y adopción de la Inteligencia Artificial en nuestras vidas nos ha llevado a cada persona a generar unas expectativas u otras en relación a lo que podemos o no podemos llegar a conseguir con la Inteligencia Artificial.
Me he encontrado, a veces, con perfiles que esperaban que la Inteligencia Artificial iba a adivinar, como por arte de magia, el contexto y la información complementaria en la que debía basarse para dar su respuesta y veían en esta previa configuración un esfuerzo que desplomaba su idea sobre la IA.
Siento la decepción pero la Inteligencia Artificial no es magia. Ni la magia es magia, ya sabemos. Todo tiene su trabajo.
La Inteligencia Artificial como extensión de las capacidades humanas
La IA es una herramienta más que puede ayudar a los seres humanos a responder con más rapidez y más calidad ante determinados escenarios: un cliente que solicita un presupuesto; un análisis de incidencias en la organización; ideas para mejorar una presentación corporativa; predicción y prescripción para reducir los tiempos de entrega; elaboración de un informe estadístico para la toma de decisiones; resolver al instante las dudas de un nuevo miembro del equipo; etc.
El tipo de enfoque que definamos a la hora de elaborar el prompt es determinante, no sólo para la respuesta que va a entregar la IA, sino para la relación que, como seres humanos, vamos a establecer con la Inteligencia Artificial.
Y de relaciones, por la experiencia acumulada en las formaciones y consultorías de Inteligencia Artificial que he llevado a cabo estos años para empresas de distintos tamaños, sectores y complejidades, identifico dos generales: el uso de la IA como Piloto y el uso de la IA como Copiloto.
En paralelo, el tipo de tarea para la que solicitamos ayuda a la IA también determina la respuesta dado el prompt. Puede que se trate de una tarea de bajo valor o una tarea de alto valor.
El enfoque Piloto y el enfoque Copiloto
En el enfoque Piloto, la IA recibe el prompt y la IA ejecuta toda la tarea mientras que en el enfoque Copiloto, la IA recibe el prompt y la IA te ayuda a ejecutar la tarea. En este segundo caso, la IA colabora, co-crea contigo.
El enfoque Piloto funciona mejor para las tareas de bajo valor como, por ejemplo, cuando le pedimos a Power Automate: crea una automatización que envíe una notificación al equipo de almacén cada vez que entra una nueva comanda en el sistema.
El enfoque Copiloto, en cambio, funciona mejor para las tareas de alto valor como, por ejemplo, cuando solicitamos a Microsoft Copilot que elabore un dashboard en Power BI con la relación de indicadores clave de nuestro negocio y, además, le solicitamos prescripción para mejorarlos.
¿Qué más necesita el Prompt Engineering para funcionar con éxito?
En cualquiera de los dos casos, la IA debe estar nutrida de la información necesaria y debe tener acceso a ella, mediante la indicación recibida, de manera eficiente para dar una respuesta óptima y confiable.
El prompt engineering, o ingeniería de prompts, no se basa sólo en la indicación textual o verbal que le damos a la máquina sino de la información complementaria con la que cuenta y a la que accede mediante plugins y conectores, archivos adjuntos y otros tipos de complementos.
En algunos casos, el prompt podrá ser lo suficientemente simple como para no llevarnos más de 5 segundos elaborarlo (como en el ejemplo anterior con la tarea de bajo valor), pero igualmente tendrá que contar con un mínimo de configuración para acceder a los datos. Pero, en otros casos, el prompt requerirá más esfuerzo bien sea porque tengamos que explayarnos para que la herramienta comprenda nuestro objetivo y su contexto o bien sea porque tendremos que alimentar, previamente, a la máquina, con suficientes valores y parámetros.
En cualquier caso, se debe trabajar las conexiones y el acceso a los datos en base a los que nos comunicaremos con el sistema de Inteligencia Artificial mediante los prompts. El prompt, por sí sólo, no será suficiente para contribuir en la tarea para la que solicitamos la ayuda de la IA.



