La trampa del exceso de herramientas: cuando digitalizar complica más que ayuda
Digitalizar es necesario, pero hacerlo sin una estrategia clara puede volverse en tu contra. Muchas empresas caen en lo que yo llamo el síndrome de la appitis: una aplicación para cada problema y ningún sistema que las conecte. A simple vista parece que todo está “digitalizado”, pero en realidad se ha multiplicado el ruido, los errores y la frustración.




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